Tras alguna que otra corrida interesante como las de Gijón o un toro en Albacete, se podía apreciar entre los aficionados la expectación por ver los Buendía de Álvaro Martínez Conradi. Desigual de presentación, destacando el primero por ser un tacazo, quinto y tercero por su bonito pelaje aunque era menos. Cuarto y sexto más anovillados. El segundo sin mucha historia. El cartel se podría haber rematado solo con aragoneses. Rafaelillo sobraba en este cartel.
El primero, de nombre Buenasnoches, marcado con el 68, cárdeno claro, fue ovacionado de salida. Más era para ovacionar el quinto pero ya decimos que la plaza está un poco rara. Metió bien la cara aunque parado de salida. Rafaelillo como ratonero que es, vio que el astado podía dar complicaciones, e intentó ponerse a la defensiva como si de una alimaña se tratase. Agustín Collado estuvo paupérrimo, dando dos puyazos traseros fuertes. Del primero salió muy suelto. José Mora estuvo bien con los palos. El cárdeno se vino arriba en el segundo tercio, después de lo que había recibido. El toro labraba el albero y fue encastado en la muleta. Rafaelillo estuvo fatal, la mano izquierda como si no la tuviese siendo que el mejor pitón era el izquierdo, vaciaba los muletazos, con la pierna escondida y pecando del abuso del pico de la muleta. Mala estocada y tres descabellos. División de opiniones. Su segundo, Favorito y marcado con el 93, ha sido un toro muy importante. En el saludo capotero estuvo mejor, aunque no era muy difícil. En el caballo le faltó clase, pero peleó en varas. Un toro que se fue sin torear. Se ventiló al toro con un bajonazo criminal de mete y saca. Ovación para el toro y división de opiniones para el murciano. No se si nos cabreó más el día anterior el diestro francés o Rafaelillo.
Ricardo Torres estuvo muy torero a la verónica ante el segundo de la tarde, Bailaor número 4. Un toro sospechoso de pitones, el único. Fue de manso al caballo. Salió Álvarez a firmar ese poco visto pero vistoso y famoso quite de Joselito en la goyesca del 96, la gallosina. Marco Leal dejó un buen par. Brindis del diestro al respetable. Se orienta y Ricardo que ha toreado poco, no le dio ni una tanda. Bajonazo. Pitada monumental. Un toro con su chispa. Su segundo, de nombre Camarero número 58 fue un toro de los que enamoran. Fue el mejor en el peto, un toro bravo de verdad. El picador estuvo mal, el toro fue bien al caballo y peleó con verdad. Toro con clase al tomar el muletazo, pero bronco en la salida y con complicaciones. Decir que en otras manos igual se hubiese visto mejor. Había que perderle un paso. Buena estocada. Ovación para el astado y silenciado un Ricardo Torres que para nada recordó al del verano en Las Ventas. Toro muy importante. Bravo.
Cerraba cartel Alberto Álvarez. Esta temporada ha toreado bastante y vino con ganas pero no estuvo bien del todo. En su primero, herrado con el 91 y de nombre Buenasnoches al igual que su hermano lidiado en primer lugar, se lució con el capote. El toro peleó mejor en el primero de los dos encuentros. El toro no rompió y fue a menos. Mayor recorrido por el izquierdo. Álvarez se cruzó pero estuvo muy despegado. Comenzó por la espalda y terminó con manoletinas. Estocada, parecía que estaba muerto, para descabellar se confía Álvarez y le prendió sin más consecuencia que una herida en la ceja. Tres descabellos. Ovación para Alberto. El sexto, Fontanero de nombre y con el 106 en los costillares estuvo muy justo de presentación. Al igual que a su primero, le dio dos largas cambiadas. "El Patillas" estuvo bien y escuchó una ovación. En el primer puyazo va alegre y empuja bien pero al final pega al estribo. En su segundo se repuchó. David Blázquez se lució en el segundo tercio. Brindó el aragonés a los empresarios y se escuchó una fuerte pitada por parte de los aficionados más exigentes. Alberto, muy despegado, debía torear en redondo y llevarlo tapado por la mansedumbre del animal. Pinchazo, estocada y un sin fin de descabellos. Tras el primer descabello salimos de la plaza.
La Quinta trajo una corrida muy interesante, la presentación algo reprochable y la terna por debajo. Fue una tarde entre amigos aficionados que no dejó indiferente a nadie.
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lunes, 17 de octubre de 2016
miércoles, 27 de enero de 2016
Entrevista a Alberto Álvarez
-¿Cómo fueron tus inicios?
El primer contacto fue como mucho de nosotros con las vacas
de los pueblos. Ahí despertó mi afición. A los 14 años me apunté a la escuela
taurina del Carmen dónde me ayudaron a formarme cómo toreo. Más tarde me fui a
vivir a la finca "Rodasviejas", Salamanca, con el matador de toros
Daniel Granado. Mi debut con picadores fue en 1999. Esa misma temporada hice mi
presentación en Las Ventas. Esa tarde me sirvió para dejar abiertas las puertas
para la temporada del 2000 dónde toreé dos tardes en Madrid, una de ellas en
San Isidro cortando una oreja.
En el 2003 tomé la alternativa en Ejea de los Caballeros de
manos de Víctor Puerto y Morante como testigo. A partir de ese momento siempre
he toreado unas 6-8 corridas por año, las cuales no han sido tardes en las que
poder cambiar mi destino, pero me han servido para formarme como torero.
-Balance de la temporada pasada:
La temporada pasada fue buena, sobre todo porque estoy en un
momento de madurez en el que me encuentro muy a gusto delante de la cara del
toro, hubo tardes muy importantes como la de Arles, Zaragoza, Ejea... acabando
con 6 festejos once orejas y un rabo.
-¿Cuales son tus expectativas para el 2016?
Después de la buena temporada pasada, este año estamos
trabajando para poder entrar en plazas importantes en las que pueda demostrar
mi condición como torero. Es pronto para confirmar pero creo que será una
temporada importante.
-¿Qué tipo de toro que te gusta para realizar tu
tauromaquia?
A mí me gusta mucho el toreo desmayado y está claro que el
toro tiene que colaborar, pero aparte de su condición, me gusta que el toro sea
grande y serio, y no porque no tenga miedo, sino porque pienso que para qué un
triunfo sea importante, es necesario que el toro sea un toro. Hoy en día que
todos tenemos tanta información, al aficionado hay que convencerlo con verdades
y no con mentiras. Hay una frase que siempre tengo muy presente y es: " al
toro se le engaña con la verdad.
-¿ Con qué familias ganaderas tienes relación?
Vivimos en una zona donde no hay muchas Ganaderías de Lidia,
pero me siento muy privilegiado porque las que están cuentas mucho conmigo,
pero yo paso mucho mi preparación en el toreo de salón,
-¿Qué relación tienes con otros toreros?
En esta profesión todos somos competencia directa y cada uno vamos a lo nuestro, pero eso no quita para llevarnos
bien respetarnos y apoyarnos entre nosotros.
-¿En qué personas te apoyas?
La familia es muy importante y los amigos. Esta profesión te
da la posibilidad de conocer a muchas personas, luego tú tienes que ser capaz
de ganarte los como amigos.
-¿En que torero-toreros te fijas?
Todos te aportan cosas sería muy torpe por mi parte sí me
cerrara a uno solo aunque mi espejo siempre ha sido Joselito.
-¿Qué lugares más
importantes son en los que has toreado?
Importantes son todos porque los importantes son los
aficionados. Hay plazas que tienen más repercusión que otras pero todas son
importantes.
-¿Cual es tu visión sobre el toreo actual?
El toreo es algo tan grande y tan bonito que nunca va a
morir. El problema es que estamos en una sociedad muy hipócrita. Estamos más
pendientes de lo que está políticamente correcto que de la realidad de la vida.
Nunca defenderé la fiesta alegando que el toro no sufre porque sufre y muere.
El sufrimiento es parte de la vida. Tanto los animales como los humanos
sufrimos. Atacar la fiesta alegando el maltrato animal es un argumento tan
pobre y tan hipócrita que cuando la sociedad abra los ojos y se den cuenta de
la mentira que es ese argumento se volverá en contra de los antitaurinos.
- Una ganadería :
No tengo una
ganadería tengo un toro El Bravo.
- Un deseo:
Que la sociedad que abra los ojos y dejemos de ser
hipócritas y defendamos más lo que nos gusta sin complejos.
Como muchos ya sabréis, Alberto Álvarez es un innovador y no
deja de investigar sobre el toro e inventar artilugios varios para mejorar
tanto el manejo del ganado y el toreo de salón. Entre ellos encontramos un muy
perfeccionado carretón para entrar a matar. Con una serie de hierros soldados,
representa con total fidelidad el esqueleto de un toro. “Conocer el esqueleto y
la anatomía del toro a la hora de entrar a matar es fundamental, yo es como
si le hiciera una radiografía”.
Este torero acostumbra a entrenar vestido de luces y para
torear de salón, ha creado un toro mecánico que embiste por medio de unos
railes.
Por último, mencionar
el mueco de agua, que facilita el manejo del toro y evita un estrés innecesario.
Como él mismo nos contaba:
"Bueno pues mi necesidad y mi inquietud por evolucionar
en mi toreo me ha hecho crear algunos inventos que me ayudan mucho a mí preparación"
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